
Aprender cómo catar una cerveza es la forma más sencilla de disfrutarla más. No hace falta ser un experto ni tener un paladar privilegiado: basta con fijarse en cinco cosas, ir sin prisa y comparar. En esta guía te explicamos el proceso paso a paso, con ejemplos que puedes repetir en casa con cualquier cerveza.
Qué es catar una cerveza y para qué sirve
Catar es prestar atención a lo que normalmente bebemos sin pensar. Al hacerlo, descubres por qué una cerveza te gusta más que otra, aprendes a reconocer los estilos y, sobre todo, disfrutas más de cada sorbo. Una cata no es un examen: no hay respuestas correctas, solo sensaciones que puedes describir con tus propias palabras.
Qué necesitas antes de empezar
Un vaso limpio, sin restos de jabón ni de grasa, que destruyen la espuma. Un vaso de tulipa o de cata concentra los aromas.
La cerveza a la temperatura adecuada para su estilo (consulta nuestra guía de cómo servir cerveza).
Agua y algo neutro, como pan o galletas saladas, para limpiar el paladar entre muestras.
Tiempo y un ambiente tranquilo, sin olores fuertes alrededor (nada de perfume ni de comida con mucho aroma).
Papel y bolígrafo si quieres anotar lo que percibes.
Paso 1: observa el color y la espuma
Sirve la cerveza con cuidado, inclinando el vaso, y fíjate primero en el color, que puede ir del amarillo pajizo al negro pasando por el dorado, el cobre, el ámbar o el marrón. Mírala a contraluz: ¿es transparente, ligeramente velada o claramente turbia? Una cerveza turbia no es defectuosa por sí misma: en estilos como la weissbier o la NEIPA es lo normal.
Fíjate también en la espuma: cuánta hay, de qué color es (blanca, crema, beige) y cuánto dura. Una espuma cremosa y persistente suele indicar un buen servicio y una cerveza bien cuidada. Si quieres saber por qué se forma, lee por qué la cerveza tiene espuma.
Paso 2: huele antes de beber
Gira suavemente el vaso, acerca la nariz y haz dos o tres inhalaciones cortas. El olfato aporta gran parte de lo que luego percibes en boca. No te preocupes si al principio no identificas nada: la nariz se entrena. Para empezar, piensa en grandes familias de aromas:
Malta: pan, galleta, caramelo, café, chocolate, tostado.
Lúpulo: cítricos, flores, hierba, resina, pino, fruta tropical.
Levadura: plátano, clavo, pimienta, fruta madura, especias.
Otros: notas ácidas, ahumadas, de madera o de frutas añadidas.
Si quieres saber de dónde viene cada aroma, nuestra curiosidad sobre qué aporta el lúpulo a la cerveza te ayuda a distinguir los del lúpulo.
Paso 3: prueba un sorbo pequeño
Da un primer sorbo corto y deja que la cerveza recorra toda la boca antes de tragar. Presta atención a:
Dulzor (se nota sobre todo en la punta de la lengua), acidez (en los laterales) y amargor (al fondo).
Cuerpo: ligero y casi acuoso, medio o denso y cremoso.
Carbonatación: burbujas finas y abundantes dan sensación de frescura; pocas burbujas aportan una textura más suave.
El primer sorbo suele sorprender; el segundo y el tercero son más informativos. Si estás comparando, prueba varias veces.
Paso 4: fíjate en el final y el retrogusto
Al tragar, observa el retrogusto: cuánto dura, qué deja (amargor, dulzor, tostado, fruta) y si es agradable. Un final largo y limpio suele ser buena señal; uno áspero o con sabores extraños puede indicar un defecto o simplemente un estilo que no es de tu gusto.
Paso 5: valora el conjunto
Ahora hazte unas preguntas sencillas: ¿están equilibrados el dulzor y el amargor? ¿Cambia la cerveza al calentarse un poco? ¿Te apetece otro trago? ¿Con qué comida iría? Describe lo que percibes con tus propias palabras y, si quieres, ponle una nota del 1 al 10. Lo importante es que sea tu opinión.
Ficha de cata para imprimir
Copia esta lista en un papel o en el móvil y rellénala con cada cerveza:
Cerveza y estilo:
Aspecto (color, transparencia, espuma):
Aroma (malta, lúpulo, levadura, otros):
Sabor (dulzor, acidez, amargor):
Cuerpo y burbuja:
Retrogusto:
Valoración y con qué la tomaría:
Errores frecuentes al catar
Servirla demasiado fría, lo que esconde aromas y sabores.
Usar un vaso sucio o poco adecuado. Más pautas en errores al servir cerveza.
Beber con prisa y sin oler antes.
Querer encontrar notas que no percibes solo porque aparecen en la etiqueta: confía en lo que sientes.
Catar demasiadas cervezas seguidas: a partir de cinco o seis, el paladar se cansa.
Cómo entrenar tu paladar
Una forma muy eficaz de aprender es la cata comparativa: prueba dos cervezas del mismo estilo de distintas cerveceras, anota lo que notas y compáralas. Otra opción es comparar dos estilos contrastados, como una helles y una IPA: la diferencia de aroma y amargor salta a la vista. Puedes organizar una cata de cervezas en casa con amigos para hacerlo más divertido.
Para saber más
Los estilos de cerveza se describen con detalle en la guía internacional BJCP, de la que hemos tomado los rangos de nuestras fichas de estilos: introducción a los estilos de cerveza del BJCP. Si prefieres un punto de partida más sencillo, empieza por nuestra guía de estilos de cerveza.
La cerveza es una bebida con alcohol: disfrútala con moderación y solo si eres mayor de edad.


